
Un equipo de investigación de la Universidad de Virginia, en Estados Unidos, ha dado un paso más en el camino hacia el ordenador cuántico con la creación de un número masivo de qubits entrelazados. Este avance podría mejorar las capacidades de los superordenadores actuales, permitiendo, por ejemplo, crear métodos de encriptación más seguros o comprender los principios que rigen sistemas tan complejos como las moléculas biológicas. Por Elena Higueras.
Un ordenador que operase con los principios más complejos de la mecánica cuántica sería capaz de realizar cálculos específicos con capacidades que van mucho más allá de las que poseen actualmente los superordenadores más modernos y avanzados. Por ejemplo, podría utilizarse para descifrar códigos de seguridad o para realizar simulaciones de sistemas cuánticos muy pesadas, con un gran nivel de detalle. Pero no sólo eso.
También podría ser utilizado para aplicar principios precisos de física en la comprensión de los pequeños detalles de las interacciones de las moléculas en los sistemas biológicos. Incluso, ayudaría a los científicos a desentrañar algunos de los mayores misterios del funcionamiento del universo, proporcionando una forma de probar la mecánica cuántica.
Un equipo como éste existe en la teoría, pero no en la práctica. Para construir un ordenador cuántico, hay que crear y controlar con precisión las distintas unidades de información cuántica, llamadas qubits.
Un bit cuántico o qubit es una unidad de información cuántica, el análogo cuántico del clásico bit en los ordenadores digitales, pero mucho más frágil, ya que es un componente microscópico de la materia, por lo que es muy difícil separarlo de su entorno. El desafío consiste en aumentar el número de qubits en un registro cuántico de tamaño práctico. En particular, los qubits se deben crear en conjuntos precisos o correlaciones físicas no locales, llamadas estados entrelazados.
Olivier Pfister, un profesor de física en la Universidad de las Artes y las Ciencias de Virginia, en Estados Unidos, ha conseguido ahora crear un número masivo de qubits entrelazados, más concretamente, una variante de varios niveles del mismo llamado ‘Qmodes’, informa la revista Physical Review Letters en un artículo, del que se ha hecho eco también Science Daily.
¿Cara o cruz?
Para explicar cómo funciona un ordenador cuántico, el artículo recurre a una experiencia cotidiana: imaginemos a dos personas que lanzan una moneda al aire, cada una por su cuenta, y registran los resultados obtenidos. Al comparar los datos después de varios lanzamientos, descubren que siempre obtienen los mismos resultados. En los laboratorios de física estas correlaciones son observadas rutinariamente en los sistemas cuánticos, y forman el núcleo de funcionamiento de un procesador cuántico.
Pfister y los investigadores de su laboratorio utilizaron sofisticados láseres para manipular quince grupos de cuatro Qmodes entrelazados cada uno, para un total de 60 Qmodes medibles, la mayor cantidad jamás creada. El equipo cree que puede haber creado más de 150 grupos, o 600 Qmodes, pero sólo pudo medir 60 con las técnicas que utilizó.
Cada Qmode es un color bien definido del campo electromagnético. En lugar de medir monedas lanzadas al aire, los resultados de la medición de Qmode son el número de las partículas cuánticas de la luz (fotones) presentes en el campo. Para crear un ordenador cuántico serían necesarios cientos de miles de Qmodes.
Peines de luz
El grupo de Pfister utiliza un láser exótico llamado oscilador paramétrico óptico, que emite campos electromagnéticos cuánticos entrelazados (Qmodes) en un arco iris de colores equidistantes denominado "peine de frecuencias ópticas" o “peine de luz”.
Este tipo de láseres ha revolucionado la ciencia de la medida, llamada metrología, y ha allanado el camino a varios avances tecnológicos. Los inventores del peine de frecuencias ópticas, los físicos John Hall (del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología) y Theodor Hänsch (del Instituto Max-Planck de Óptica Cuántica) se llevaron la mitad del Premio Nobel de Física de 2005 por sus logros (la otra mitad fue para Roy Glauber, uno de los padres de la óptica cuántica).
Con sus experimentos, el grupo de Pfister ha completado un paso importante para confirmar una de sus pruebas teóricas anteriores: que la versión cuántica del peine de frecuencias ópticas podría ser utilizada para crear un ordenador cuántico.
"Algunos problemas matemáticos, como factorizar números enteros o resolver la ecuación de Schrödinger para modelar sistemas de física cuántica, pueden ser extremadamente difíciles de superar. En algunos casos la dificultad es exponencial, lo que significa que el tiempo de cálculo se duplica por cada incremento finito de la magnitud del número entero o del sistema”, advierte Pfister, aunque matiza que esto sólo es válido para la computación clásica, ya que la cuántica fue descubierta para mantener la promesa revolucionaria de acelerar exponencialmente esas tareas con cálculos sencillos.
Implicaciones sociales y científicas
"Esto podría tener enormes implicaciones sociales, como la actualización de los métodos de encriptación de datos obsoletos, y también científicas, como por ejemplo, la apertura a nuevas posibilidades de calcular los principios de sistemas muy complejos como las moléculas biológicas", vaticina Pfister.
Según el profesor, el azar juega un papel más importante en la evolución cuántica que en la evolución clásica. La aleatoriedad no es un obstáculo para las predicciones deterministas y el control de los sistemas cuánticos, pero limita la forma en que la información puede ser codificada y leída por los qubits.
"A medida que la información cuántica se ha ido entendido mejor, estos límites se han ido eludiendo mediante el entrelazamiento cuántico, correlaciones cuánticas entre los sistemas que se comportan de forma aleatoria, de forma individual. Por lo que sabemos, este entrelazamiento es en realidad el motor de la velocidad exponencial en la computación cuántica", concluye el principal autor del estudio.
La undécima edición de Egurtek, Foro Internacional de Arquitectura y Construcción en Madera, ha reunido en Bilbao a profesionales de la ingeniería, la arquitectura, la industria forestal y la edificación para analizar las aplicaciones contemporáneas de la madera. La cita, programada los días 28 y 29 de octubre de 2026 en Bilbao Exhibition Centre, cuenta con la colaboración de la...
El diseño de las cubiertas industriales está evolucionando hacia soluciones que buscan reducir material, simplificar el montaje y mejorar la relación entre prestaciones estructurales y coste total. Para abordar estas alternativas, el Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de la Comunitat Valenciana programó el 29 de octubre de 2026 una jornada técnica en su sede de Valencia sobre eficiencia estructural en...
El Colegio Oficial de Ingenieros de Telecomunicación prepara la cuarta edición de Talento50+, un programa dirigido a colegiados y colegiadas mayores de 50 años que desean revisar su trayectoria profesional, actualizar sus herramientas de búsqueda de oportunidades o explorar nuevas formas de aportar su experiencia técnica. El anuncio, publicado el 28 de octubre de 2026, presenta una iniciativa gratuita para...
El marco normativo español para los biocarburantes, los biolíquidos y los combustibles de biomasa incorpora nuevas condiciones de sostenibilidad y reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. El Real Decreto 926/2026, de 28 de octubre, publicado en el Boletín Oficial del Estado el día 29, desarrolla aspectos de la normativa europea de energías renovables y afecta a la evaluación...
Red Eléctrica ha culminado la implantación de un sistema de monitorización dinámica de capacidad en la línea de transporte Pobla-T Sesué de 220 kV, que conecta territorios de Huesca y Lleida. La solución, conocida como Dynamic Line Rating o DLR, permite utilizar información meteorológica y mecánica de la infraestructura para estimar su capacidad operativa de forma ajustada a las condiciones...
In compliance with the Spanish Law on Information Society Services and Electronic Commerce (LSSI) and European Directive 2009/136/EC, we inform you that this website uses cookies to make browsing easier and improve the user experience.
A cookie is a file downloaded to your computer when you access certain websites. Cookies allow a website to store and retrieve information about a user's or device's browsing habits. Depending on the information they contain and how the device is used, they may be used to recognise the user.
You can allow, block or delete cookies installed on your computer by changing your browser settings.
Once informed about the cookie policy, you can accept this website's use of cookies. You may change your settings at any time by configuring your browser to accept or reject cookies, or to notify you when a server wishes to store a cookie.
If you block or reject cookies, some services may be unavailable, you may be unable to access certain services or you may not be able to make full use of this website. In addition to our own cookies, we allow third parties to set and access cookies on your computer.
Thank you for accepting cookies. This helps us obtain more accurate data to improve the content and usability of the website.
If this website provides a special service with specific provisions on personal data protection and cookie use, those particular provisions will take precedence over this policy for that service.
When you first access this website, a window informs you about cookie use and lets you read this cookie policy. If you expressly accept cookies, continue browsing or click a link, you will be deemed to have accepted this cookie policy and the installation of cookies on your computer or device.
We may update this website's cookie policy. We recommend reviewing it each time you visit so that you remain informed about how and why we use cookies. The cookie policy was last updated on 2 September 2013.